Avión de Papel

 

  AvióndePapel

Mayo de 2002

Revista de Curiosidad Literaria

| Portada | Vuelos | Aviadores | En Cabina | Cajas Negras |

En Cabina

La metonimia, evocar sin contar

Dos significados distintos, unidos en una relación

 

Por David G. Torres

 Las formas de METONIMIA

  • Metonimia de causa:
    El escritor tiene olfato para buscar personajes / La palabra olfato es la maña para la búsqueda de personajes. 
  • Metonimia de efecto:
    Murió de amor /El amor fue la consecuencia de su muerte.
     
  • Metonimia de instrumento:
    Tiene una pluma irónica y mordaz. /  La pluma sustituye al escritor ... El escritor tiene un estilo irónico y mordaz.
     
  • Metonimia de contenido:
    Bebió una copa /Bebió el vino (contenido) de la copa (continente).
     
  • Metonimia de lugar:
    Me apetece un Rioja /Me apetece un (vino) de Rioja. 
  • Metonimia de símbolo: 
    Los camisas azules, los boinas verdes, ... 
  • Metonimia de abstracción:
    La tristeza arrugaba su cara / Las arrugadas de su cara (concreto) mostraban el sentimiento de tristeza (abstracto). 
  • Metonimia de autor: 
    Me impresionó ese Picasso /Me impresionó ese (cuadro de) Picasso.

 

 

Evocar sin contar. Esconder para aumentar la participación del lector. Involucrar sin explicar. La metonimia es una figura retórica que consiste en trasladar el significado de una palabra a otra palabra distinta, aunque juntas poseen una relación de cercanía de significado ya conocida.

 
 

La metonimia como materia prima de la retórica se puede expandir hacia recursos más complejos como el dato escondido o la cadena metonímica. Estos procedimientos se utilizan sobre todo para crear continuidad en el relato o para dejar abierta la trama.

 

El procedimiento metonímico del “dato escondidose usa mucho en el género policíaco. El más típico ejemplo es cuando uno de los personajes de la novela guarda una pistola con discreción en una caja fuerte. El narrador no explica en un primer momento qué uso le dará a esta arma, pero a lo largo del relato, la pistola aparece de nuevo hasta que un desenlace justifica su aparición.

 

 

En el caso de la cadena metonímica, este recurso tiene como efecto evocar sensaciones o producir vacíos narrativos que el lector llenará con su imaginación mediante experiencias anteriores.

 

 

Son situaciones o sensaciones (una canción, un olor, etc.) no contadas, pero evocadoras: un lobo que aúlla a medianoche (miedo), un violín que siempre suena cuando el asesino está a punto de matar (suspense).

 

 

La cadena metonímica se utiliza también para dejar en ascuas al lector mediante un final casi abierto. Julio Cortázar en su cuento "Continuidad en los parqués" muestra cómo un adúltero entra en la casa del marido de su amante con un puñal. ¿Lo mata? El autor deja abierto el final:

 

"El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró (...). En lo alto, dos puestas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, (...) la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela".

 

  En resumen, la metáfora nos ofrece una analogía literaria entre dos términos casi distantes en su significado, en el tiempo y en el espacio. En cambio, la metonimia fusiona dos palabras (una explícita y otra implícita), que comparten un nexo de unión en el significado entre ambas y que por separado no se daría.
 
 

Sigue Volando

...

PortadaVuelos | Aviadores | En Cabina | Cajas Negras |