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Revista de curiosidad literaria

I S S N :  1698-4463

 

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En Cabina 
Términos literarios para escritores  

 

1.- Aliteración, un sorbo de sopa con Julio Cortázar


Lugar Llamado Kindberg —traducido ingenuamente por montaña de los niños, como nos narra en su primer párrafo su autor, Julio Cortázar—es un cuento lleno de aliteraciones que dotan al texto de una sonoridad necesaria para el relato

2.- Asíndeton, la velocidad de lo narrado


La velocidad, el ritmo, -tan presentes en los vuelos literarios- los crea el autor de diferentes formas. La asíndeton y la polisíndeton, como figuras retóricas dan esa cadencia, esa marcha triste, ese andar pausado o ese correteo que el escritor utiliza para llevarnos de la mano a través de la lectura.

3.-El minicuento, una explosión de brevedad


El verdadero escritor, el verdadero poeta, concibe su ardua labor literaria como una ética inquebrantable de su particular razón de ser, una razón de ser por la que experimenta una ciega necesidad expresiva que le dice no ser más que hombre, sentirse plena conciencia...>>>

4.-La comparación, entre el símil y la metáfora

Las comparaciones son el primer recurso que sale de las astucias febriles de los aviadores novatos, un refugio primerizo para despegar en las descripciones.

5.-La descripción como artimaña narrativa

La descripción es una artimaña narrativa para mostrar con palabras la engañosa realidad de nuestros vuelos literarios. Una foto fija para captar desde las alturas la singularidad de lugares o personajes.

6.-Deus ex machina: despertar del sueño sonámbulo


El lector despierta de su sonambulismo defraudado y traumatizado por el desenlace divino o prodigioso. Los grandes aviadores aconsejan curarse en salud de este proceder poco literario.

7.-La sinestesia, la mezcolanza de los sentidos

¿Huele la rugosidad de una tela? ¿Puede golpearte la luz? ¿De qué color es la música? La sinestesia secuestra la sensación de uno de los cinco sentidos para implantarlo en otro. El olfato, el tacto y el gusto se unen a la dimensión sensorial de la vista o del oído.

8.-La metonimia, evocar sin contar

Evocar sin contar. Esconder para aumentar la participación del lector. Involucrar sin explicar. La metonimia es una figura retórica que consiste en trasladar el significado de una palabra a otra palabra distinta, aunque juntas poseen una relación de cercanía de significado ya conocida.

9.-La redundancia invisible

El secreto de un buen texto narrativo está en el artificio de repetir y repetir. El oficio del aviador consiste, por tanto, en fijar la atención del lector con redundancias invisibles. Estas repeticiones deben evitar la duplicidad de palabras y buscar, por contra, la reiteración de ideas.

10.-La sinécdoque narrativa o la parte de un todo

Los aviadores de papel que se adentren en el género escueto del cuento deberán apostar por un personaje, un conflicto, una acción, un instante y un lugar para contar una historia mínima, pero intensa. Aparece, entonces, una argucia literaria que permite sintetizar el argumento para conseguir la máxima intensidad.

11.-La prolepsis o promesa de un hecho venidero

La prolepsis no es más que una ruptura de la cronología del argumento, un salto hacia delante, la advertencia o la anticipación que el narrador plantea, a modo de resumen o de sucesos venideros, para así responder a la simple pregunta que le surge todo lector cuando se interna en una historia: ¿Y después qué ocurrirá?

12.-El retrato literario o espejo de nuestros personajes
El retrato literario nos presenta al personaje, nos lo hace visible, creíble y cercano. Es la comunión estilística que relaciona los rasgos físicos con los psicológicos.

 

 
 

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