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Aviondepapel.com
ISSN 1698 - 4463
Julio de 2001
Proyecto de David González T.
Por David González Torres
Las comparaciones son el primer recurso que sale de las astucias febriles de los aviadores con pocas horas de vuelos literarios. Es un refugio primerizo cuando se desconoce cómo despegar en descripciones óptimas.
La comparación es una figura retórica con la que se intenta enfatizar semejanza entre seres o cosas. En estos primeros vuelos literarios se suelen emborronar textos cargados de comparaciones, a veces odiosas, a veces llenas de ripios y de muletillas o frases hechas, que deberíamos evitar.
La figura retórica de la comparación se estructura gramaticalmente mediante nexos de unión, que actúan como comodines de estilo: (como, igual que..., semejante a..., parece...).
El denominado "reino del como" gana a la descripción trabajada y aparece y desaparece en las primeras correcciones. Abusar de ellas, impide avanzar en la creación propia.
Aviondepapel.com te propone que leas este fragmento de Cien Años de Soledad. Aquí, García Márquez muestra en uno de sus párrafos una cascada de símiles, comparaciones y metáforas para el deleite del lector.
"Llegaba un hombre descomunal. Sus espaldas cuadradas apenas si cabían por las puertas.
Tenía una medallita de la Virgen de los Remedios colgada en el cuello de bisonte (...).
Tenía... el pelo corto y rapado como las crines de un mulo... Tenía un cinturón dos veces más grueso que la cincha de un caballo... y su presencia daba la impresión trepidatoria de un sacudimiento sísmico...".
La comparación tiene un punto en común con el símil: las dos figuras retóricas establecen una relación de semejanza entre un término real y otro imaginario. Sin embargo, existe una diferencia entre ambas.
El símil expresa igualdad, mientras que la comparación muestra superioridad o inferioridad.
Si suprimimos el primer término, y el comodín del "como" dentro de nuestros párrafos literarios, la comparación se convierte en metáfora.
La metáfora implica giros no habituales en el significado de las palabras. En este caso, la narración muestra como iguales dos términos diferentes: la imagen y la comparación.
Cuando se suprime la imagen, se llega a la metáfora. Una forma de comparar más compacta, más concisa, más sugerente, más complicada, en su originalidad, de sobrevolar.
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