aviondepapel.com

  

FEBRERO de 2004

Revista de Curiosidad Literaria

| Portada | Vuelos | Aviadores | En Cabina | Cajas Negras |

CAJAS NEGRAS

El uso del paréntesis

Signos de puntuación que encierran literatura

POR DAVID TORRES

 
RECUERDA QUE...

  • Delante del paréntesis no se pone punto ni coma ni punto y coma. Se ponen sólo cuando van detrás del paréntesis.

  • El texto entre paréntesis se lee en un tono más bajo que el normal para no perder el hilo de la narración (o lectura).


Los paréntesis se utilizan para intercalar un dato o bien una observación dentro de una narración. Se diferencian de la raya (
) o de las comas ( , ) porque el texto que va entre ellos (...) no afecta al sentido del resto de la frase, sino que se trata de una mera aclaración complementaria e independiente del resto. 

 
   

Entre los usos ortográficos específicos de los paréntesis tenemos las acotaciones en textos de teatro, la enunciación de siglas, abreviaturas, fechas, capítulos o autor de una obra, etcétera.
  

 

Pero, con carácter general, como hemos mencionado, podemos citar dos grandes usos. Son signos de puntuación que se utilizan o bien para incluir una precisión en el texto o bien para mencionar una aclaración. Precisamente, este uso ortográfico de los paréntesis también deriva en un recurso literario. 

 
   

Así, el narrador utiliza estos signos para interrumpir de forma intencionada el discurso narrativo. ¿Con qué finalidad? Pues para incluir un dato (objetividad /verosimilitud ) o bien para incluir una opinión (subjetividad /ficción). Estos fragmentos de Orlando, de Virginia Woolf pueden servirnos como ejemplo del uso creativo de los paréntesis.
 

 

Las precisiones objetivas entre paréntesis las utiliza Woolf como fórmula de crear objetividad (un dato, una acción o una descripción) en el significado de la historia. 

   
  • DATO: "En el séptimo día, se despertó a la hora acostumbrada (las ocho menos cuarto, precisamente)". 

  • ACCIÓN: “... y los bailarines de arriba serán los que descansan abajo, que el terciopelo carmesí se hace polvo, que la sortija (aquí Orlando, recogiendo su linterna, recogía un círculo de oro al que le faltaba una piedra que había rodado a un rincón) pierde el rubí”.

  • DESCRIPCIÓN: “... se había ocultado detrás de las cortinas, en los oratorios secretos, o en la despensa detrás del dormitorio de su madre (donde había un gran agujero en el piso que olía a estiércol de pájaros), con un cuerno de tinta en una mano...” 

 


En cambio, también sucede que el  narrador creado por Virginia Woolf (1882-1941) introduce
lo que cree  o lo que siente en algún momento de esta novela.

 
   
  • OPINIÓN /Creencia: "Pero había algo en su tono (quizás las consonantes rusas tenían la culpa) que le hizo recordar una escena de hacía dos o tres noches”. 

  • EMOCIÓN /Sentimiento: “Daría el último centavo (¡tan virulento es ese mal!) por escribir un solo librito y hacerse célebre”.

 


En estos párrafos, el narrador expresa
una opinión o una emoción (su opinión o su emoción) entre paréntesis: lo que trata de mostrar es una visión (su visión) subjetiva de lo que está narrando. 

 
     
     
     

Fuentes consultadas:

  • Gramática Didáctica del Español, de Leonardo Gómez Torrego y editado por Ediciones SM.

  • Manual de Estilo. Guía Práctica para Escribir Mejor, de Arturo Ramoneda y editado por Alianza Editorial.

  • Orlando, de Virginia Woolf, editado por Alianza Editorial.

 

Sigue volando

...
Portada