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Aviadores
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| Vladimir
Nabokov
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Vladimir
Nabokov (1899-1977), novelista, poeta, cuentista y critico de
origen ruso nacionalizado estadounidense, explicó en artículos
y conferencias su visión de la literatura. La obra de
Nabokov, que transitó la tragicomedia en la que jugaba con las
nociones de tiempo y espacio, también cuenta con notables
ensayos. En estos fragmentos de Buenos Lectores y buenos
escritores, el creador de novelas como Lolita o Habla
Memoria, nos acerca a las facetas que debe poseer todo
escritor.
El
poder de los detalles
“Debemos fijarnos en los detalles, acariciarlos. Tenemos que
ver cosas y oír cosas: visualizar las habitaciones, las ropas,
los modales de los personajes de un autor. El color de los ojos de
los protagonistas y el mobiliario de su pequeña y fría habitación,
son importantes”.
La
creación de mundos nuevos
“Una obra de arte es la creación de un mundo nuevo, sin conexión
con los mundos que ya conocemos. El escritor es el primero en
trazar su mapa y poner nombre a los objetos naturales que
contiene. El tiempo y el espacio, el color de las estaciones, el
movimiento de los músculos y de la mente no son para los
escritores de genio nociones tradicionales, sino una serie de
sorpresas extraordinarias que los artistas maestros han aprendido
a expresar a su manera personal”.
Las
tres facetas del gran escritor
“Todo gran escritor es un gran embaucador, como lo es la
architramposa Naturaleza. La Naturaleza siempre nos engaña. Desde
el engaño sencillo de la propagación de la luz a la ilusión
prodigiosa y compleja de los colores protectores de las mariposas
o de los pájaros, hay en la Naturaleza todo un sistema
maravilloso de engaños y sortilegios. El autor literario no hace
más que seguir el ejemplo de la Naturaleza”.
“Hay
tres puntos de vista desde los que podemos considerar a un
escritor: como narrador, como maestro, y como encantador. Un buen
escritor combina las tres facetas; pero es la de encantador la que
predomina y la que le hace ser un gran escritor”.
Escritor
como narrador
“Al narrador, acudimos en busca del entretenimiento, de la
excitación mental pura y simple, de la participación emocional,
del placer de viajar a alguna región remota del espacio o del
tiempo”.
Escritor
como maestro
“Una mentalidad algo distinta busca al maestro en el escritor.
Propagandista, moralista, profeta: ésta es la secuencia
ascendente. Podemos acudir al maestro no sólo en busca de una
formación moral sino también de conocimientos directos, de
simples datos”.
Escritor
como embaucador
“Y, sobre todo, un gran escritor es siempre un gran
encantador, y aquí es donde llegamos a la parte verdaderamente
emocionante: cuando tratamos de captar la magia individual de su
genio, y estudiar el estilo, las imágenes, y el esquema de sus
novelas o de sus poemas".
“Las
tres facetas del gran escritor -magia, narración, lección-
tienden a mezclarse en una impresión de único y unificado
resplandor, ya que la magia del arte puede estar presente en el
mismo esqueleto del relato, en el tuétano del pensamiento. Hay
obras maestras con un pensamiento seco, limpio, organizado, que
provocan en nosotros un estremecimiento artístico tan fuerte como
puede provocarlo una novela como Mansfretd Park o cualquier
torrente dickensiano de imaginación sensual”.
La magia
de una buena novela
“Creo que una buena fórmula para comprobar la calidad de una
novela es, en el fondo, una combinación de precisión poética y
de intuición científica. Para gozar de esa magia, el lector
inteligente lee el libro genial no tanto con el corazón, no tanto
con el cerebro, sino más bien con la espina dorsal”.
Fuente:
Fragmentos del artículo
Buenos lectores y buenos escritores
(Introducción del libro Curso de Literatura europea)
Vladimir Nabokov
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