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A veces, repetir lo
sabido no es tan importante como quién lo repite y lo repite desde
interminables preguntas. ¿Qué es el cuento como género? ¿Qué
futuro editorial tiene? ¿Qué predomina en su argumento? Pues,
según los expertos reunidos en torno a una mesa, bajo una carpa
arropada por la lluvia, alrededor de miles de casetas llenas de
libros en la Feria de Madrid 2005, el cuento
es esto:
Literatura, enigma,
discurso que interroga, un mundo que existe, un texto que calla más
que lo que entrega...
"La definición
de un género como el relato breve... Yo creo que, realmente, sólo
hay grandes y pequeños escritores y no largas y cortas obras
literarias. Un relato breve da una visión sintética, es semejante
a un poema y tiene una estructura muy elíptica. Desde Pardo Bazán
a Poe siempre ha estado ahí, aunque es cierto que han sido los
escritores latinoamericanos -hablo de Rulfo, de Cortázar
y de tantos otros- los que han redefinido el cuento como género. ¿Qué
temas aborda lo breve? Los de siempre: el sentimiento, el yo, el
amor, la muerte... Ahora, los cuentistas combinan lo intelectual
cognitivo con lo sentimental o las emociones interiores. Por eso,
confirmo que es fundamental tener la emoción para escribir",
apuntó Francisco Gutiérrez Carbajo, Decano de la Facultad de
Filología de la UNED.
"Hay libros, que
aparte de hablarnos del mundo, nos sumergen en él, son libros que
no son necesarios, pero son literatura... Y la literatura se
asoma a la vida, porque es un discurso donde se interroga al lector.
Si la literatura fuera exclamativa y no interrogativa no habría
diálogo entre escritor y lector. De ahí que el relato breve sea la
existencia de un enigma, porque, en este género, ningún
elemento es gratuito. Son narraciones en las que nunca se termina de
leer lo que nos quieren decir", expuso Paula Izquierdo,
escritora con obras publicadas como La vida sin secreto y El hueco
de tu cuerpo.
"Hoy en día,
existe un cierto menosprecio sobre un género tan difícil como el
relato breve -yo prefiero hablar de cuento-. La novela vende; el
cuento no vende, dicen los editores. Pero a mí me vale más un
cuento de Cortázar o Maupassant que cualquier novela. El cuento
tiene reglas propias, discurre por cauces diferentes, calla más
de lo que entrega. Y entrega, como el poema, un mundo que existe
frente al mundo existente. El cuento ofrece mundos cerrados,
frente al mundo abierto de lo novelesco. No se trata, por tanto, de
tamaño. La literatura es un apuntalamiento de la condición humana.
Somos seres humanos por el lenguaje. Empezamos a ser humanos en el
momento en que estamos soñando. La literatura no es sólo
inteligencia, también es emoción", dijo Juana Salabert,
autora de Velódromo de invierno y La noche ciega.
"La gente piensa
que el cuento -lo confunden con el cuento para niños- es un género
menor. Pero el cuento tiene una ventaja enorme: se lee de una
sentada y por ello atrapa al lector. Si entramos en la modalidad de microcuento,
aquí sucede que una palabra, el cambio de una palabra,
transforma el discurso: y este cambio en esa única palabra es
sobrecogedor", matizó José Luis Muñoz de Baena, autor
literario.
"Sí, el cuento
es concisión, precisión, para que nada sobre y nada falte. En un
relato no puedes saltarte un párrafo, porque se pierde todo el
sentido. Para mí, un buen cuento es aquel en que agradezco no
encontrar ninguna arista, que el cuento sea redondo, que yo
pueda pasar la mano sin encontrar una rebaba de más. ¿Cuento o
novela? Miren, todos los grandes escritores
tienen en su obra relatos breves; ninguno se ha sustraído de
este género", señaló Fernando Conde Parrado, crítico
literario.
Palabras dichas,
palabras escuchadas, en la conferencia El Relato Breve a Debate,
organizada por la UNED, en el pabellón de actividades culturales Carmen
Martín Gaite, de la Feria del Libro de Madrid 2005. Ahí
quedan.
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