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PREGUNTA: Leyendo TRÁNSITO,
creo que la clave del relato está en el título: un personaje,
Rita, que va y viene, y no desde un lugar a otro, como muestra el
texto, sino de un hombre a otro, como si fuera una peregrinación
insistente. ¿Te gusta utilizar los títulos de los relatos
como clave del argumento o prefieres, como otros autores, que
sean otra incógnita más del cuento?
RESPUESTA:
En general, me gusta que el título, en la medida de lo posible,
avance ya algo sobre lo que el texto construye. El cuento es el
género de la economía, cada palabra en él tiene un gran
peso específico. Partiendo de que las recetas no existen, creo
que hay algo que sí se puede decir sobre él: Si algo es
prescindible, no va. Y: el título también cuenta. Si puedo,
no desaprovecho la ocasión de divertirme pensando en el
título.
PREGUNTA: ¿Sobre qué
temas escribe Cristina Cerrada? ¿De qué trata exactamente
TRÁNSITO? Desde mi punto de vista, hay un sentimiento que
se repite, en forma de isotopía, durante toda la historia:
el asco, la repugnancia.
RESPUESTA:
Bueno, seguro que lo que yo veo en el cuento no coincide
necesariamente con lo que pudiera ver otra persona. A veces
incluso, ocurre que lees algo que escribiste tiempo atrás, y ni
siquiera recuerdas qué demonios querías decir en aquel
momento.
Pero vamos, mi
"lectura" de este cuento (y en general, de todos los del
libro NOCTÁMBULOS) es la de una especie de búsqueda de la
identidad, en este caso, de la femenina, a través de
modelos bastante polarizados, e incluso a veces enfrentados
(quizá de ahí procede la violencia).
¿Qué clase de
mujer es Rita? ¿Cuál de todas las posibles mujeres? ¿Esposa en
un matrimonio estable, tranquilo, sin sobresaltos, donde el hombre
encarna un papel tradicional? ¿La mujer de mundo cuya vida es un
torrente de pasiones? ¿Una mujer independiente, que no necesita a
nadie? ¿O una mujer, en cambio, que bascula de un hombre a otro,
incapaz de estar sola? No lo sabe. Por eso está en permanente
tránsito.
Sí, coincido en
que hay una especie de sentimiento de asco, o de hastío, en
muchos de los cuentos. De violencia, más bien. Pero es un rechazo
íntimo, del personaje hacia sí mismo, no hacia los otros (los
hombres), como pudiera parecer. Los hombres del cuento sí que
tienen una identidad clara, ella no.
P: Tú cuento, para mí,
es como una metáfora de situación, donde Rita, que
emprende un viaje -ella no conduce el autobús, como señal
inequívoca de que tampoco conduce su vida- sin su actual marido,
en el que se marcha al encuentro de su ex marido. En dicho viaje
se encuentra a otros dos hombres que simbolizan lo que son los
hombres -sus hombres- para ella: Leo (borracho) y Gus
(pusilánime). ¿Cómo te llegó esta excusa argumental
para tu relato?
R: Como
ya te he dicho, en el cuento no hay un intento (al menos,
consciente) de retratar la identidad masculina. Los hombres que
aparecen en el cuento son los hombres que "ella ve", los
que ella ha inventado. (¿Quién sabe lo que serán Óscar o Max,
en realidad?) Como los hombres del autobús, están ahí para
decirle a Rita quién es, porque ella no puede construirse sino a
través de la mirada de ellos.
Y
naturalmente, la mirada de ellos es cambiante: para los hijos de
Óscar es una corista, para Leo es una golfa, para Gus o para
Óscar, una señora (En el cuento, Rita se siente una golfa cuando
se pone el vestido rojo; una señora cuando habla de su matrimonio
con Óscar; una aventurera cuando toma el autobús para ir en
busca de Max; y una cobarde cuando aguanta lo que sus hijos
políticos dicen de ella). Sin embargo, la mirada de "los
otros" es algo que sólo está en posesión de los otros.
"La mirada" que ella cree ver ellos, es de su propia
fabricación.
En el
fondo, la identidad es un concepto de naturaleza absolutamente
social, que se construye siempre a partir de un otro. Sin
embargo, en el caso de Rita, esa búsqueda llega a ser compulsiva.
Busca su identidad a partir de los infinitos modelos que le
devuelven las miradas de "los otros" (que no son sino
sus propias construcciones), y bascula entre varias de ellas tan
polarizadas como las de Leo, o Gus, o Óscar o Max. Pero todas son
ella, y el rechazo que siente hacia sí misma es probablemente por
no ser capaz de "verse". (O a lo mejor estoy
desbarrando, no sé).
P: También utilizas
emblemas (vestido rojo=Max; pistola=Óscar) y los diálogos
para describir a los personajes...
R: No
hay historia sin personaje; y construir un personaje es una tarea
que se lleva a cabo por acumulación de detalles, tú lo
sabes. Cuanto más significativo es cómo viste, lo que dice,
cómo lo expresa, cómo se mueve, se ríe, se siente, más real se
vuelve. Por otra parte, el personaje no es sino otro elemento
metafórico del cuento: el personaje habla de la historia, tanto
como la historia habla de él.
Por lo
tanto, ambos deben contener indicios que se aludan continuamente
(Rita=vestido rojo; vestido rojo=violencia; violencia=pistola; pistola= masculino; masculino
¢ Óscar; Óscar=estabilidad; estabilidad ¢ pasión; pasión=Max; Max=Gus; Gus
¢ Leo; Leo=Óscar) *.
Si no lo
utilizara personajes, ni emblemas; vamos, si no contara una
historia, en vez de narrativa estaría probablemente haciendo una
especie de batiburrillo pseudo-psicoanalítico de escasísimo
interés.
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* Nota sobre los
símbolos utilizados por Cristina Cerrada:
- = : Igual
que...
- ¢ : Distinto
de...
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