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Ésta
es la estructura de un
cuento clásico. Tiene un PLANTEAMIENTO
(presentación de la historia, del personaje), un primer punto de
interrupción, de giro o expansión, donde se genera otra situación
o resolución del planteamiento, y que da paso al NUDO
(desarrollo del conflicto
con cambio del personaje mediante acciones). Es entonces cuando
aparece el segundo punto de interrupción que da paso al DESENLACE
(resolución del conflicto y nueva situación del personaje).
El
relato clásico funciona con dos fronteras incrustadas
entre el planteamiento (despegue), el nudo (rumbo) y el desenlace
(aterrizaje). Bajo esta estructura, el cuentista se enfrenta al
duro trance de convertir una anécdota en un cuento.
El
planteamiento presenta a un personaje
en una situación previa de conflicto: ¿Quién es el personaje?
¿Qué le ocurre? ¿Dónde ocurre la acción? ¿Por qué le
ocurre?
El
nudo desarrolla el conflicto mediante un cambio. Un cuento
debe siempre mostrar un conflicto y un cambio explicado mediante
acciones: ¿Qué problemas tiene el personaje? ¿A qué obstáculos
se enfrenta? ¿Qué sucede para que se produzca el cambio?
El
desenlace resuelve el relato hacia una situación diferente a
la inicial. Normalmente, desvela las incógnitas anteriores: ¿Cómo
afronta el personaje el conflicto? ¿Lo resuelve o lo asume?
Cada
una de estas tres escalas del cuento sobre las que sobrevuela el
escritor deberán tener un giro, un golpe de timón, una palabra, una
frase de impulso que vamos a denominar punto de interrupción.
Existirá
un punto de interrupción entre el planteamiento y el nudo, así
como otro entre el nudo y el desenlace (en este último caso es
una frase o situación que antecede al cambio
descrito en el desenlace).
La
mejor forma de entender esta estructura clásica es mediante el análisis
de un relato de este corte. Toma cualquier cuento clásico y
aplica estas preguntas para detectar cada una de las fases del
relato (P + N + D)
Los
cuentos clásicos pueden tener finales circulares, abiertos,
cerrados, pero esta estructura tripartita y lineal (P + N +D),
delimitada con dos puntos de interrupción, puede ser muy eficaz
antes de intentar mejores acrobacias narrativas.
Analiza
tu cuento. Comprueba si tiene estructura clásica:
Planteamiento:
¿Quién es el personaje? ¿Qué le ocurre? ¿Dónde ocurre
la acción? ¿Por qué le ocurre?
Nudo:
¿Qué problemas tiene el personaje? ¿A qué obstáculos se
enfrenta? ¿Qué sucede para que se produzca el cambio?
Desenlace:
¿Cómo afronta el personaje el conflicto? ¿Lo resuelve o
lo asume?
Puntos
de interrupción o expansión: ¿Existen entre el
planteamiento y el nudo? ¿Existen entre el nudo y el desenlace?
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